sábado 17 de diciembre de 2011

Gris


Eres un espejo con mi reflejo...
Comprendes con más certeza cuando prometo el fin. Lo dices con más aplomo y el arrepentimiento me calla.
Hoy encontré tu manifiesto de desprecio firmado con mis falsos besos, y me dolió como todo lo que dices para herir.
Me reflejo en lo que hablas y en lo que callas, lo has aprendido bien, lo has mejorado.. Te lo crees. Y yo siempre he venido dudando; de tus sábanas, de tu espacio, de tu voz, de tu amor.. de mi amor. Dudando y pensando si debo dudar, expresándolo para hallarme/te. Y te encuentro tajante y sin benevolencia con mi confusión, pedante. Contestándome con tu ego, alimentando el desamor, callando el sentimiento, maximizando el pensamiento, omitiendo la palabra dulce, exaltando la risa cruel y yo ya lloro por llorar, para sentir que la pérdida ha servido para encontrarme triste o para estar en soledad...

miércoles 25 de mayo de 2011

Hablando de engaños

Me conformo con sentir tu ausencia, buscándote con ingenuidad en este espacio que no quieres más, respirando empapada de angustia el desprecio que me queda, esperándolo porque es lo único que puedo recibir, escarbando en él las migajas de tu dolor con la ilusión de poder transformarlo nuevamente en amor.
Espío mi interior con desconfianza para ver si descubro algo que pueda gustarte aún, una forma agradable, algo de la verdad que no fuera cierta y la engalano para ti y tú ni ves, has quedado ciego.
Y me obligo a recordarte con tus ojos, aunque ellos me acusen y me odien. Me obligo a recordar mi antigua vida ebria de caricias, esa vida que me dabas y que la revelé falsa, un poco fingida, aquella que no supe apreciar y que creí embustera.
Me queda respirar tu orgullo, el espacio de odio que queda en tu alma después de descubrir lo paralelo a nuestras vidas. Me queda ir rogando avergonzada, acabando con los residuos de altivez que hay en mí. Me queda no mirarte a los ojos para que no se se revelen más verdades. Me queda no esbozar ni un poco de futuro para no insultar tu presencia, me queda irme solitaria, me queda llorar de madrugada, me queda flaquear enajenada... Decido no morir, y entonces me conformo con lo que haya.. tú ganas.

viernes 18 de febrero de 2011

Mis odios

A veces se me olvidan algunos malos sentimientos, me olvido de la manera de lidiar con ellos y me siento una mejor persona. Todo porque la basura que los origina desaparece momentáneamente y se desvanecen estos deseos de justicia.
Al decir justicia pienso en la nobleza, en los héroes, en la promesa de reinvindicar el presente. Pero también en odios, en sentimientos de venganza, en juramentos con dolor para el dolor, en la nostalgia que mueve armas, en las muertes y en las celebraciones después.
Fuera o dentro de la justicia, de la venganza, de las malas y buenas acciones estoy yo, sobre un montón de heridos burlones, sobre un aquelarre que desearía ver más hundido, sobre la mentira y la miseria de las de mi género. Compadeciéndome de su ridiculez al ser descubiertas, pero realmente decepcionada de sus sonrisas farsantes y su buen trato con el mundo.

... Y así, evito pensar que más allá del bien y del mal estoy yo con estas ideas rencorosas pero justas, y me pregunto; si estuviera la gente desnuda y verdadera y los humanos lo notaran, ¿mis odios serían más bien nobles?

domingo 24 de octubre de 2010

Problèmes


Después de tu pregunta me quedé una vida pensando, recordándome antes de la reencarnación, añorándome serena, desvelada y sin ausencia, contemplando y amando como siempre, haciéndome la inerte, receptando tus señales y haciendo caso omiso a tus intentos. Me imaginé una vida en el pasado, sin inmutarse, sin gritar, sin aruñar, sin mucha emoción, jugando a quererte porque soy vanidosa hasta de lo que puedo armar en mi alma.
Y ahora, más loca que nunca, frunciendo el ceño como en un intento desesperado de llamar la atención, se inicia de pronto la tembladera colectiva de todas las partes de mi cuerpo, la desórbita de mis ojos se hace notoria y tanto alboroto porque no quiero necesitar un beso. Ni siquiera es una súplica o una petición, es una huelga desde mí hasta mis impulsos.
Necesito más que nada ser absuelta, que de pronto se olviden las memorias de mis malos pecados y que se aplaudan a los buenos; que mis contradicciones pasen distraídas, mis torpezas se filtren con gracia y que se ignore mi vicio por serte infiel con Morfeo.
Que el mundo se acostumbre a la idea de que quiero ser sinceramente tuya, sin pertenecerte, sin transformarme en tu copia con el género opuesto, sin nada que no sea yo o que no seas tú.
Lamento gimiendo alto que me haya acostumbrado a ser sólo una mujer inofensiva, haberte adiestrado a mis malos hábitos y vivir aclimantada a las vibras de nuestras emociones como convengan según el tiempo. Debería ser más firme y estar más relajada al sentirte afectado. Probablemente cuando vea tus gestos sin rubor se relaje la zozobra, mientras tanto...Lamento también que este no sea el tiempo, ni el lugar, ni el espacio...

sábado 16 de octubre de 2010

Multiuniverso technocolor


En el multiuniverso un tambor detonante despierta todas sus partes, las mantiene alerta a cualquier desastre. Un cataclismo novedoso invade con soplos de niño a la delicada realidad y el corazón del mundo parece entenderlo todo y resignarse a recoger después las porciones despreciadas de universos poco nombrados.
Las estrellas titilan asustadas por la velocidad de las luces y todos los habitantes de todos los mundos preparan rituales para su llegada y su partida, esperan atentos los minutos de bondad y de placer que les esperan.. así después venga la muerte.
Y la alternativa de universo se apoderó de todo el espacio por un segundo, llenando de un espejismo multicolor el ambiente naturalmente colorido, poniendo de cabeza el buen pronóstico de los vientos y cambiando por completo la predicción de los astros. Escupièndole versos a los profetas menos probables acerca del futuro de sus habitantes, acerca del porvenir de su universo primitivo conocido, acerca de la intranquilidad que les brindaba un clima estimulante.
Al final la vida se había acabado, pero no la historia. El tambor ya no provocaba, el silencio invadía, la nostalgia perduraba y la soledad era madre del multiuniverso al que un sólo habitante, yo, le quitó el color.

lunes 11 de octubre de 2010

No es una locura


Mis disculpas si es infame mi acto, si mi impresión de los ojos que te ven está perdiendo la cordura, si mi decencia se olvido de tu buen proceder. Si deliro con tus rasgos afinados coqueteando escondidos de mí o con tu galanteo olvidadizo recordando todos mis opuestos. Deberías conmutar mis pecados porque no es locura que encuentres alguien que te lleve de aquí. No es locura tu intención, no es locura mi cuidado, no es locura mi razón.
Tengo culpa de este gesto, este rasguño y este grito triste; pero no es locura mi angustia de imaginarte perdido en muchos otros recuerdos que no son los míos, no es locura tu atracción, no es locura tu condición, no es locura mi peligro, es locura mi obsesión.
Perdóname mi llanto, o la tonta justificación, discúlpame lo mal aprendido, disculpame esta mala imitación. Yo sé, es locura quererte mío, pero no es locura el delirio que origina mi pasión.

jueves 7 de octubre de 2010

Hoy te quiero


Ayer parecía tener otra vida en que mi desprecio coqueto te adhería a mi silueta y tu salamería te acercaba a mi de una forma no tan digna. Me es fácil recordar el antes impreciso.
Recuerdo un poco tu sentimiento ficticio, y lo convencida que estaba yo de estar al mando de tus pensamientos, de tus emociones o de esas cosas que cambian a la gente. Yo estaba segura de mi influencia a ti, creía ser lo que soy hoy. Estaba tan segura como ahora de tu devoción. Di créditos en vano y puse las excusas que necesité para asegurar una lucha que nunca tuviste... por mí.
Y entonces pasó el tiempo, un tiempo corto, sentido así por lo agradable y me regalas un primer discurso sincero, lleno de todas las mentiras anteriores. Entendí la falsedad de tu fervor por mi, me llené de verdad tan fácil y tan rápido que quedé ciega de dolor. Lloré tanto intentando limpiar mis ojos que no veían y entonces dejé de llorar y dejé de sentirme víctima de tu amor diminuto, ese que había crecido. Dejé de ser frágil para contrastar tu pasión, me defendí de la idea de desamor, me protegía de la aflicción, me cubría con fortalezas de juguete y entonces la mentirosa fui yo.
Y ahora escucho juicios de mi traición, me señala el veredicto malvado de un buen Dios pretendiendo abreviar mi amor. Me dice con soberbia y en distintas formas cuán abajo estoy, reclama lo poco que me dio, protesta por sus méritos mientras me escupe la perfidia que con sonrisa dice que lo mató. Y entiendo que la mala soy yo...
Con algunas llagas sobo la piel de mi alma pidiéndome perdón, y otra vez busco formas de cambiar los desastres en coincidencias oportunas, no lo consigo y vuelvo a ti invocando tu atención, tu amor.
Después de unos días que parecieron años, por lo desagradable, empieza un nuevo cortejo estropeado pero vehemente, temeroso pero honesto y me encuentro convencida leyendo en tu retina que en el fondo me crees cuando te digo que hoy te quiero.